Hola de nuevo!
Hace tiempo que descubrí unos muñequitos muy originales llamados "babos" de los que ya os hablé aquí. La verdad es que me gustaron muchísimo y pensé que serían una opción genial para más adelante...
El tiempo pasó y decidí ponerme en contacto con Diana (Papá moscas), la artista que hace estos muñequitos tan originales y que ella misma ha bautizado con el nombre de "babos". Le mandé un correo para pedirle un trabajo muy especial: que diseñara nuestros babos de boda! :)
Diana es toda una profesional. Después de unos cuantos correos, con información privilegiada sobre mi vestido, mi pelo y mi ramo; Diana empezó a trabajar en mi babo. Yo sabía poco de cómo iba a ir el novio, pero lo poco que sabía era con lo que la podía informar y así lo hice. Pasadas un par de semanas, recibí un correo con la mejor de las noticias: nuestros babos estaban hechos!
Además de ser perfectos, pude añadirles algo muy especial para nosotros... Nuestros babos de boda iban a llevar pancartas con un mensaje que es único para nosotros. No os he contado mi pedida de mano, pero para que os hagáis una idea, superó todas mis expectativas (y ya sabéis que mi imaginación no tiene fin...). Una de las frases que desde entonces se ha convertido en un lema para nosotros, tenía que estar presente en nuestro día y que mejor manera de que nuestros babos llevaran ese precioso mensaje (que mi reciente marido me escribió aquella noche del 15 de enero de 2010) con orgullo.
¿Os imagináis la cara que se me quedó al verlos?
No tenía absolutamente ninguna queja. El trabajo de Diana fue perfecto. Mi marido no pudo ver el mío hasta el día de la boda, mi babo desvelaba mucho de mí! Pero cuando los vio juntos sobre la tarta se le iluminó la cara :)


Y si alguna o alguno se ha quedado enamorado también, que no se olvide de pasar por la tienda online: papa-moscas.
Ahora nuestros babos se quedarán con nosotros en casa. Son un detalle muy muy especial que siempre conservaremos. Gracias Diana!
¿Qué os parece esta idea para bodas? ¿Os han gustado los babos?
Besos,
Patty.