Tras un finde de bastante desconexión, otra semanita más por delante antes de las vacaciones.
Ya he comentado en otras ocasiones que no soy muy amiga de los tacones, es por eso que cuando descubrí las cuñas, descubrí todo un mundo. Poco a poco me he ido haciendo con un (vamos a llamarlo) "surtido" que desde luego nunca me falla cuando llega el fin de semana o un momento en el que sí o sí hay que "taconarse" para la ocasión.
Así que, haciendo limpieza en mi zapatero, el otro día me di cuenta de que ya tengo cuñas como para no comprarme más durante un tiempo (aunque luego es como todo, ves unas rebajadas que resultan ser del color que justo no tienes y... se tienen que venir contigo a casa...).

¿Qué os parecen?
Cada una es diferente, tengo unas cuantas que hago polvo a diario y otras que me reservo un poquito más. Soy de las que incluso en
invierno, si encuentro botín o zapato de cuña, lo prefiero a un zapato de salón. Aunque se
que para ocasiones más elegantes no hay nada como el tacón de siempre (ojalá aguantara con stilettos!).



